He recibido muchos mensajes y correos en éstos últimos días (más de los que yo hubiera podido imaginar...), uno de ellos me llegó acompañado de una foto muy... muy sugerente... Un cuerpo desnudo, bronceado, musculoso, digamos que un cuerpo perfecto... un cuerpo que induce al pecado... un cuerpo donde pasar horas besando... mordisqueando... y pasando la lengua...
Su correo decía, exactamente, ésto: "Leyendo tu encuentro con ese desconocido, me hubiese gustado ponerme en su piel, tambien a mi me hubiese gustado oler tu coño, humedecerlo hacer que
chorreara, ver como se dilataba sentir tu cuerpo estremecerse de excitacion al notar mi polla rozando tu piel,
Me encantaria tener tu coño mojado refregando mi cara mi boca llevar ese olor, sentir tu lengua lamiendo mi polla el calor de tu aliento en ella, y poder
meter mis dedos en tu ano, mientras chupo tu coño, oir tus gemidos cada vez que mis dedos humedos entran y salen de tu ano, mirarte a los ojos y
ver ese deseo llevado al limite, follarte y sentir las ganas que tienes de correrte, pero no, quiero que estes tan excitada que cuando te corras, no puedas
aguantar y sin poder evitarlo tener ese orgasmo tan tremendo que tu orina salga a chorro, produciendote un espasmo de placer tan intenso
que te haga gritar como una loca, que tu cuerpo se estremezca tan fuerte que haga que me corra y mi semen llene todo tu cuerpo, un beso muy humedo. Alex."
Lo leí a primera hora de la mañana, cuando llegué al despacho, antes de terminar de leerlo ya había sentido mis bragas mojadas... y con un deseo enorme de acariciarme, mientras imaginaba todo lo que le gustaría hacerme, hasta conseguir arrebatarle un orgasmo a mi alma...
Tenia dos opciones: irme al aseo y hacerme un "apaño" rápido o complacerlo y alargar la excitación al máximo... Elegí lo segundo...
Sobre mi mesa tengo un objeto, metálico, con aparente "inocencia" en forma de delfín y que esconde una gran secreto vibratorio en su interior... Tranquilamente, sin prisas, me quité las bragas... las doblé y guardé en uno de los cajones, me subí la falda, abrí un poco las piernas y noté mi coño que empezaba a estar bien mojado cuando pasé mis dedos por él... Cogí a mi cómplice mudo, noté el frio del metal cuando rozó la parte más caliente de mi cuerpo... solté un pequeño gemido cuando sentí su vibración en mi zona tan sensible... Cerré mis piernas para sujetarlo, me bajé la falda y eché a volar mi imaginación... Esa imaginación que me cortó una compañera cuando llamó a la puerta y entro para preguntarme si quería un café.
- No, gracias, ahora mismo estoy bien tal y cómo estoy...
Sabía que en cualquier momento podría entrar alguien más y que no sería sólo para preguntar y marcharse, así que me dediqué a dejarlo entre mis muslos para parar la excitación mientras intentaba "trabajar" un poco, de vez en cuando, introducía mi mano bajo la falda fijandolo en una posición que me rozara pero que, si movia mi pelvis, entrara solo... suavemente... en mi coño caliente y húmedo, como si conociera el camino... robandome pequeños gemidos de placer... jugabamos los dos bajo la complicidad de mi mesa, ocultando, para los demás, lo que era evidente por mi olor... un aroma a sexo me envolvía...
Durante más de una hora intente atar algo que es libre, así que decidí que ya iba siendo hora de dar la libertad que ansiaba mi cuerpo... guardé a mi compañero discreto en el bolso y comenté en el trabajo que tenía que visitar a un cliente.
En el coche, camino de casa, introduje, completamente, a mi compañero marino en su habitat... mis musculos vaginales lo apretaban y, a mi pesar, salía para respirar un poco... benditos semáforos rojos que me permitian volver a sentir su vibración en mi coño... Recordé algo del correo: "Hacer que chorreara...". Y chorreando estaba...
En mi habitación, desnuda, me senté a los pies de la cama,frente al espejo, me abrí de piernas y mientras introducía mis dedos comprobé que mi liquido era blanco, viscoso, muy espeso, escuchaba su sonido mientras me masturbaba... Busqué un vibrador enorme que tengo y observandome en el espejo introduje unos poco centímetros... entró y salió.... entro y salió.... mis gemidos eran cada vez más alto y mi imagen en el espejo me excitada aún más... me tumbé hacia atras e imaginando que era la polla del chico de la foto me follé a mi misma manteniendo un ritmo salvaje con mi mano al empujarlo hasta el fondo y sacandolo... Fije la ventosa del vibrador al suelo y me senté sobre él... dejando mis manos libres para salivar mis dedos y acariciar mis pezones... cabalgué sobre mi complice de latex como si estuviera cabalgando sobre ese cuerpo musculoso y bronceado al mismo tiempo que me pellizcaba los pezones, dandome un placer infinito imaginando que lo hacía él... los gemidos pasaron a gritos...mi cuerpo que se estremecía se volvió tenso... indicandome el principio del orgasmo que invadió mi cuerpo...
No fue suficiente, mi cuerpo pedía más... cuando recuperé un poco la respiración, con mi cómplice aún dentro de mi cuerpo hasta el fondo... me incliné hacia delante y sin soltar a mi presa empecé a masturbarme de nuevo... estaba tan sensible que todo mi cuerpo sufría espasmos... lubriqué mis dedos con mi propio liquido y me introduje un dedo en el ano, volví a gemir de placer... mis caderas empezaron a moverse a un ritmo frenético, mi mente seguía sobre ese cuerpo caliente... sudoroso... dandome placer... sentirme penetrada por delante y por detrás volvió a estremecer mi cuerpo y tensarlo para recibir mi segundo orgasmo...
Horas más tarde, de vueltas al trabajo, al abrir el cajón ví las bragas, aún estaban alli... no pude evitar sonreir...
Besos cálidos...
6 comentarios:
Ufffff, sin palabras, la verdad que tal y como lo describes, quien fuera delfin o polla de latex, porque seria genial hacerte sentir asi, y gozar a tu lado.
Te ayudan pero, evidentemente, no es lo mismo... Con un cuerpo se disfruta más... ;-)
Besos cálidos...
uuufffff, si t dejaras Lucia. si pasaras de la fantasia a la realidad... a esta realidad
La realidad puede ser muchas veces una fantasía... Y la fantasía ¿quien sabe...?, puede convertirse en una realidad...
Besos cálidos...
Estos relatos me ponen a cien. Envidio a las mujeres por inmensas posibilidades de llegar al extasis de diferentes formas....y por la cantidad de juguetitos con los que cuentan para su satisfacción intima. Aunque evidentemente donde esté lo real...
Lucia espero que nos sigas deleitando con tus historias. Un beso muy húmedo.
Evidentemente...
Mi mayor recompensa, y excitación..., es saber que mis intimidades te ponen a cien...
Besos cálidos...
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