¿Has tenido, alguna vez, una cita a ciega...?
Hoy discutía con una amiga sobre las citas a ciega, ella insistía en que es una locura ¿Cómo se puede quedar con una persona a la que no conoces en absoluto y que, tarde o temprano, te quedas a solas con ella...?!.
¿Tiene razón?. Mucha... peeeero, la curiosidad... el morbo... lo desconocido... es más fuerte que el peligro que puedas tener... ¿O no...?. ¿Puede ser el peligro el que provoca ese morbo y esa excitación....?.
He tenido varias citas a ciega, una de ellas nunca la olvidaré...
Por mi trabajo tuve que ir, unos días, a Bilbao. Una noche, aburrida en la habitación del hotel, me conecté a un chat. A los pocos minutos alguien me entró, su mensaje decía: "ésta noche te voy a hacer el amor pero nunca sabrás quien soy...". Pensé que sería algún "fantasma" pero mi curiosidad ganó... Hablamos una media hora, lo suficiente para que, esa curiosidad, aumentara por momentos...
Me dió una dirección, llamé a un taxi y en 15 minutos estaba delante del domicilio. Cuando bajé del coche, algo asustada y muy excitada, pensaba en su ultimo mensaje por el chat.
-¿Estás mojada...?
-Sí, mucho...
-No te duches ni te cambies de bragas, quiero oler tu aroma...
No sabía donde estaba, sólo sabía que la zona no me gustaba nada... llamé al portero, nadie contestó pero abrieron la puerta. Era un tercero sin ascensor, en la primera planta me empezaron a temblar las piernas y estuve a punto de dar media vuelta, sin embargo, aún sentía la humedad en mis bragas y decidí llegar hasta el final...
La puerta estaba entreabierta, entré y ví el salón iluminado por velas, al final del pasillo se veía una habitación que, por su luz tenue, parecia que tambien eran velas las que lo iluminaba, el resto de la casa estaba a oscura...
A mi derecha escuché una voz ronca, me gire pero no pude ver nada.
- Date la vuelta, ponte de espalda a la puerta y confia en mi...
Toda obediente me giré, tensa, muy tensa... pensando en qué locura me había metido, en mitad de ese pensamiento oí su voz justo a mi espalda, susurrandome, mientras me vendaba los ojos.
- Tranquila, sólo disfrutarás...
Escuché que se alejaba, segundos más tarde escuché música, música de jazz y eso me relajó...
Me cogió de la mano y me llevó, entiendo que, a su dormitorio. Me sentó en la cama, me quitó los zapatos, me volvió a poner de pié y noté que me quitaba los pantalones pero dejandome las bragas... sentí cómo se agachaba y cómo aspiraba mi olor...
Intenté tocarle la cabeza pero no me dejó... me retiró las manos y me las ató a la espalda (¿asustada? un poquito, si...), no podía verle ni tocarle... mi miedo sólo era comparable a la excitación que sentía...
Me volvió a sentar en la cama, me abrió las piernas´y sentí como pasaba su lengua por encima de mis bragas, suavemente... pasaba la lengua y esperaba unos segundos, esos segundos se me hacian interminables, hasta que volvía a sentirla...
Me quitó las bragas, me abrió aún más las piernas y noté su lengua directamente en mi coño... (que placer... sólo de recordarlo mi bragas vuelven a empaparse...). Introducía sus dedos mientras su lengua jugaba, suavemente, con mi clitoris... Todos mis miedos habían desaparecido, unicamente me dedicaba a sentir...
Cuando notó que estaba a punto de correrme, paró...
- Tú orgasmo tendrá que esperar, me dijo...
Me soltó las manos, pensé que daba libertad pero no... me desnudó de cintura para arriba, me tumbó sobre la cama y me volvió a atar, esta vez en cruz.
Me abrió las piernas y pasó su lengua por el interior de mis muslos, lentamente... cuando pensaba que me iba a volver a lamer mi coño húmedo, paraba y empezaba otra vez...
Continuó lamiendome y mordisqueandome los pezones, cuanto más fuerte mordisqueaba más placer yo sentía... LLegó a mi boca, pasó su lengua por mis labios y cuando queria besarlo se retiraba, olí su olor, su aliento... realmente agradable... Me tenía totalmente excitada y no tenía ni zorra idea de cómo era...
Sentí que se sentaba sobre mi y algo rozaba mis labios... noté su polla jugando con mis labios... y mi lengua empezó a jugar con ella... La recorrí con mi lengua, de arriba a abajo y de abajo a arriba para terminar introduciendola en mi boca, poco a poco, mientras mi lengua seguía jugando en el interior...
- No te acostumbres porque dentro de poco estará dentro de tu coño... me volvió loca su comentario...
Y así fué... me desató de nuevo me giró, con mi culo bien levantado, ansiosa de recibir su regalo... Volví a notar su lengua en mi coño, esta vez la pasaba desde el clítoris hasta el ano... me salivó todo el orificio y me introdujo algo, pensé que era un dedo hasta que sentí la vibración... el vibrador ya me volvió loca del todo!.
Ese placer, inmenso, de la vibración en mi culo, mientras lo sacaba y metía, y su lengua jugando con mi clítoris me hizo gritar como nunca había gritado y... paró... dejó de lamerme y retiró el vibrador... (lo hubiera matado...).
Fue entonces cuando me cogió, fuertemente, por las caderas y noté como su polla entraba, salvajemente, en mi coño... sus huevos me golpeaban haciendome gritar de placer, sus gemidos... sus gritos... nuestro sudor... el olor a sexo, que lo inundaba todo, me arranco uno de los orgasmos más intensos que en tenido en mi vida...
El no ver, sólo sentir y lo desconocido... ayudó bastante...
Cuando nos recuperamos me ayudó a beber un vaso de agua (aún seguía con los ojos vendados), me vistió e hicimos el camino de vuelta hasta la puerta.
Susurrando me dijo al oido: "Cuenta hasta 10 y quitate la venda, no entres, no me busques, no hagas que desparezca la magia...."
Me quité la venda, abrí la puerta y me fuí...
Besos cálidos...